En estimulación cognitiva, Terapia infanto - juvenil

Estimular a tu hijo en verano

Se acercan las vacaciones escolares y con ellas todo tipo de problemas de logística: ¿qué hacemos con los niños? ¿Los apuntamos a un casal? ¿Los llevamos a casa de los abuelos?…

En cualquier caso, como no tenemos la escuela en primero plano, es fácil que el tema académico quede en el olvido. Es posible que desde la escuela nos hayan recomendado algún cuadernillo de verano para nuestros niños o que tengan que recuperar alguna asignatura. Pero, sea como sea, podemos trabajar desde casa y, lo que es mejor, sin hacerlo desde un enfoque escolar que muchas veces provoca angustia y rechazo.

Opciones diversas y originales

Aquí te dejamos algunas ideas para trabajar las diferentes funciones cognitivas de tu hijo, desde casa y de una manera lúdica.

  • Atención: es una de las funciones en las que más frecuentemente los niños y adolescentes presentan dificultades. Necesitamos atención para realizar todo tipo de tareas en nuestra vida cotidiana, y esto permite también que la podamos entrenar desde muchas vertientes: mirando una película, leyendo, jugando a las cartas, teniendo una conversación, etc.
  • Memoria: el clásico juego de juntar parejas, conocido como memory, siempre triunfa. Y lo mejor es que podéis crear vuestras propias tarjetas adaptadas a alguna temática que interese al niño. También se pueden hacer juegos orales que suelen gustar mucho, como por ejemplo recordar y repetir secuencias de palabras.
  • Percepción: en un día a día lleno de pantallas, podemos tratar de sustituirlas por juegos de mesa como el lince, el dobbleo el jungle speed, que no solo obligan a afinar nuestras habilidades perceptivas, sino que también tenemos que estar muy atentos y reaccionar rápidamente, trabajando así la velocidad de procesamiento.
  • Habilidades motrices: puzles, papiroflexia, cubos de Rubik y… cualquier manualidad es buena. Aquí entran en juego la creatividad e imaginación de cada niño y familia.
  • Lenguaje: se puede practicar el lenguaje, tanto la expresión como la lectura, sin necesidad de implantarlo como una tarea escolar. Juegos y cuentos orales, juegos de mesa con piezas para formar palabras o, incluso, juegos que, aunque tengan otro objetivo, requieran la lectura de alguna palabra o pequeña frase.
  • Funciones ejecutivas: organización, secuenciación, planificación… representa otra de las funciones más típicamente alteradas en niños, que se puede trabajar desde toda clase de perspectivas. Una idea tan simple como la de cocinar juntos siguiendo los pasos de una receta es un gran entrenamiento de esta función.

Ya te habrás dado cuenta de que todas las funciones están entrelazadas y las encontramos en prácticamente la totalidad de actividades de la vida cotidiana para tu hijo, y esto nos permite una gran variedad de opciones. Abre la mente y pon en marcha la creatividad para una buena estimulación y, sobre todo, ¡disfruta de divertidos momentos en familia!

 “Ayúdame a hacerlo por mí mismo”. Maria Montessori.

Iris Ramon Torres

Neuropsicóloga (colegiada n. º 26206)