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 En Terapia infanto - juvenil

¿Qué se considera una autolesión?

Una autolesión es toda aquella conducta voluntaria y consciente de estropear el propio cuerpo sin intención suicida. Lo más frecuente es dañar la piel a base de cortes o rasguños, pero también pueden ser quemadas, golpes, arrancarse por los o conductos similares, siempre que se busque dañarse.

Prevalencia

Se trata de un tipo de conducta emergente que ha aumentado su prevalencia en los últimos años. Se produce más frecuentemente en mujeres que en hombres y más frecuentemente en adolescentes que en adultos ya que es la etapa suelen empezar a aparecer.

¿Por qué se autolesionan?

En primer lugar, podría tratarse de un dolor emocional muy grande y desbordante que el adolescente no puede manejar solo. Puede ser una estrategia de expresión si el adolescente no sabe cómo expresarlo de otra forma.

Por otra parte, a veces puede ser un problema de falta de comprensión y validación de estas emociones que deja solo al adolescente frente al sufrimiento. La autolesión puede convertirse en una vía de escape ya que el dolor físico es un gran distractor del dolor emocional y puede aliviarlo. Así mismo, también se convierte en una forma de ejercer control sobre el dolor ya que el emocional les resulta muy difícil de controlar.

También puede ser una llamada de atención o para manipular a las personas del entorno, pero esto no quita que detrás de esta conducta puede haber un problema emocional importante que desencadena que el adolescente utilice este recurso.

También pueden hacer esta conducta como una manera de sentirse vivos ante el profundo sentimiento de vacío o también para autocastigarse ante un sentimiento de culpa muy grande.

A veces las autolesiones pueden convertirse en una suerte de conducta adictiva debido a su poder calmante.

Los trastornos o problemas que pueden existir cuando se producen autolesiones:
  • Trastorno límite de la personalidad (son menos frecuentes, pero también podemos hablar de trastorno histriónico de la personalidad y personalidad antisocial).
  • Depresión o trastorno bipolar.
  • Trastorno de la conducta alimentaria.
  • Trastorno de ansiedad.
  • Trastorno psicótico.
  • Trastorno por estrés postraumático.
  • Trastorno por consumo de sustancias.
Factores predictores:
  • Acoso escolar.
  • Acoso o agresión sexual (presente o pase).
  • Negligencia, maltrato o desatención familiar.
  • Atravesar un proceso de duelo.
  • Violencia de género.
  • Baja autoestima.
  • Problemas económicos.
  • Consumo de sustancias.
  • …entre otros.

¿Y ahora qué hago?

Sin duda, lo más recomendable es consultar a un profesional de la psicología y/o psiquiatría. Detrás de estas autolesiones puede haber un sufrimiento muy grande que puede necesitar ayuda urgente. Se calcula que aproximadamente un 15% de las personas que realizan autolesiones también tienen tendencia suicida.

Por otra parte, existen una serie de actitudes que ayudan y otras que no.

¿Qué le ayuda?
  • Escucha activa de lo que quiera expresar o explicar. No estar haciendo otras cosas a la vez. Dedicar tiempo exclusivo, contacto visual y mostrar interés.
  • Comprensión y validación, aunque realmente no lo entendamos. Cada uno oímos y pensamos diferentes las cosas. Por tanto, como piensas y sientes tú puede no tener nada que ver con cómo piensa y siente tu adolescente. Si lo intentas entender mejor, pero si no se entiende, no importa: se valida. Porque todos los sentimientos son válidos. No debemos cuestionarlos.
  • Dejarle espacio para disfrutar si lo pide y le apetece. Que realice actividades agradables, mejora el estado de ánimo y reduce el sufrimiento.
  • Estar pendiente de su estado de ánimo, aunque debe entenderse que no podremos estar encima 24/7 y que dependeremos un poco de lo que nos explique. Es bueno ir preguntando y mostrando interés, pero entendiendo que quizás no está preparado/a para explicar según qué y debemos darle tiempo y espacio.
  • Informarse, leer, pedir ayuda y hacer todo el esfuerzo posible para entender por lo que está pasando.
¿Qué no ayuda?
  • Juzgar y no validar. Eres un vago. Eres demasiado sensible. Eres una exagerada. Haces de un grano demasiado. No debes ponerte así. Esto no es para tanto. Existen problemas más graves. ETC.
  • Presionar. Esfuérzate más. Haz más cosas en casa. Mantente más con la familia y se más familiar. ETC.
  • Enfadarse porque se autolesiona. Es normal que nos frustremos porque no nos gusta que haga cosas que no entendemos y no sabemos cómo gestionar, pero enfadarse no sirve e incluso empeora el problema. Debemos sacarnos de la cabeza la idea de que lo hace para enfadarnos o para llamar nuestra atención sin necesitarla. Son pensamientos irracionales que no ayudan.

En conclusión

En conclusión, pide ayuda cuanto antes y esté asesorado para abordar este problema y conocer con detalle la gravedad, la causa y las pautas a seguir en adelante.

 

Patricia Vílchez Las Heras

Psicóloga sanitaria infanto-juvenil

Colegiada 21639