En terapia cognitiva conductual, Terapia individual, valores

Los pensamientos saboteadores son aquellos que se apoderan de nuestro mente aunque no lo queramos.

Son pensamientos que no elegimos, por eso decimos que son intrusivos. No queremos pensar aquello, pero nos vienen a la mente. Muchas veces pasa con canciones, normalmente decimos «no me la puedo sacar de la cabeza».

Pero, está claro, no es lo mismo una canción, que un pensamiento con un contenido no deseado. Y, es que, realmente, el contenido normalmente es altamente intolerable para la persona. Decimos que es intolerable porque ataca directamente sus principios o valores éticos, ya sean pensamientos de carácter violento, sexual….

Son pensamientos de los cuales la persona se avergüenza. Y no solo esto, sino que también se siente culpable.

Por lo tanto, en primer lugar, es importante tranquilizar a la persona. Hacerle saber que estos pensamientos no son culpa suya, que tenerlos no quiere decir querer que ello pase o se cumpla.

En segundo lugar, es importante que deje de luchar contra ellos, los pensamientos de este tipo cuanto más luchemos más nos vienen, por lo tanto, aceptarlos.

En tercer lugar, aclarar, que aceptarlos no quiere decir, aprobarlos, quiere decir que permitimos que vengan, pero tal como vienen, los dejamos marchar. No buscaremos explicaciones ni justificaciones. Simplemente, los dejaremos pasar, dándonos alguna autoinstrucción, del tipo: «Este pensamiento no soy yo, lo suelto».

En cuarto lugar, miraremos de centrarnos en el que realmente nos importa a la vida, nuestros proyectos, el trabajo, la familia, los amigos. Sin olvidarnos del deporte y del tiempo de ocio.

En último lugar, recordar que hacer un poco de meditación cada mañana y/o cada noche. Con la meditación aprendemos a dejar pasar estos pensamientos saboteadores. Nos ayuda a bajar los niveles de estrés y angustia y, por lo tanto, a relajarnos. También ayuda a dormir mejor y más rato, cosa que ayuda a que el cerebro se reequilibre, y por tanto poco a poco, deje de enviarnos estos pensamientos saboteadores.

Por ello, si tenemos en cuenta estos 5 puntos, veremos como progresivamente, estos pensamientos van apareciendo menos o con menor intensidad. A la vez estaremos más fuertes y preparados para hacerlos menos caso, que definitivamente, es lo que se merecen.

Marta Santaeulària
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